Un ejemplo de visión remota – Los poderes psíquicos sí existen – un ejemplo de Audición remota – Los sobrenatural

Malaquías 3:5 Y vendré a vosotros para juicio; y seré un testigo veloz contra los hechiceros y adúlteros,

(Salmos 94:9 El que hizo el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?)

Malaquías 3:6 contra los que juran mentira, y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.

Los poderes sobrenaturales sí existen, contaré un caso de visión remota:

 

Hace unos 10 años, yo tenía una enamorada de unos 30 años de nombre Astrid, con la que yo tenía una relación tormentosa que no duró mucho, eso fue hace muchos años, rompíamos y volvíamos 3 o 4 veces por semana, era tan inestable la relación que en una de esas peleas, yo cortejé a una joven mujer de unos 20 años a la que conocí de pura casualidad, su nombre era Nadia, y solo porque decidí subirme a un bus para irme a cierto lugar del centro de Lima, al que a mí se me ocurrió ir a último minuto, esa mujer no era de Lima, mi ciudad, ella era de Pisco y estaba solo de pasada, era 10 años menor que mi ex-novia, no tenían forma alguna de conocerse, ni por estudios en común, ni por trabajos en común, no había forma que se conocieran, y no había forma de que me ex-novia me estuviera siguiendo, esa joven mujer me comentó que necesitaba que le prestase algo de dinero para su viaje de regreso a Pisco, lugar donde ella residía, le dije ‘claro, vamos al cajero’, mientras me dirigía con ella al cajero automático, cruzamos una avenida donde otra joven mujer con un disfraz con alas cruzaba la pista, Nadia me dijo: ‘Mira, un ángel’, yo como filtreandola le respondí, ‘Nadia, tu eres un ángel’, etc. luego le presté el dinero intercambiamos números de celular y nos despedimos, esa misma noche, (no recuerdo si me reconcilié de nuevo esa noche, o si ya estaba reconciliado con Astrid), Astrid me dijo: “así que ella parece un ángel, ¿verdad?”, yo dije :” ¿Qué?!. “,¿de que hablas?», Astrid respondió: “y le das, le regalas tu dinero!”, yo le respondí :”¿Como sabes?, a ver dime ¿como era?” , Astrid me respondió; “Ella era blanca, delgada, nariz pequeña y angosta, cabello negro y lacio, guapa y joven” (en efecto, Nadia era hermosa), me quedé sorprendido, le dije : ¿cómo sabes?”, me dijo, “¿Te acuerdas que te dije que yo era monja de un convento católico durante diez años?, “Si”, respondí, ella me dijo: “Mientras yo meditaba incluso lograba levitar, cuando yo estoy conectada con un hombre puedo ver a través de sus ojos y oír a través de sus oídos, somos pareja por eso estoy conectada contigo”, yo respondí: “No es justo, con tantas peleas, tu si me puedes haber engañado a mi, y yo no puedo saberlo, pero tu si puedes saber si he salido con otras”.

Esto es un resumen, Astrid incluso fue capaz de decirme los detalles de las relaciones sexuales que yo había tenido con otra mujer de nombre Jacqueline, la cual era dueña de una farmacia a la que yo conocí solo 2 semanas atrás (o una), en otra de nuestras peleas. Astrid era sin embargo muy fría, me contó que de niña le gustaba ver como seccionaban a los muertos, al espiar por la ventana en la morgue de su pueblo y que ella mataba pollos a los 11 años,

 a mí de niño siempre me apenaba el sufrimiento de los pollos y decía :“cuando sea grande salvaré de la muerte a al menos un pollo”, cuando yo tenía 10 años, desde mi colegio vi que en el edificio de al lado unos hombres vestidos de blanco y con guantes,  como los peritos de criminalística o como los médicos levantaban unos esqueletos, incluyendo cráneos, yo quedé con pesadillas por varios días. Astrid y yo éramos como la luz y la oscuridad, fuimos incompatibles y solo coincidíamos en los placeres mutuos pero pasajeros.

«No puede haber armonía entre la luz y la oscuridad.»

«No puede haber armonía entre el templo de Dios y los ídolos, como lo son los ídolos del vaticano, del islam y otras religiones que adoran el yeso, la piedra, la madera, el cartón, el oro, el bronce, la plata, el hierro, etc.»

Por eso nunca llegué a buen puerto con Astrid, ella era católica a mas no pedir, yo en ese entonces era agnóstico, creía que había un Dios, pero no tenía ninguna creencia en particular, no conocía la verdad, salvo la convicción de que todas las religiones conocidas eran fraude.

Recuerdo que antes de conocer a Astrid, yo era como una brújula sin norte fijo, como un barco a la deriva, miraba a cada mujer que me gustaba, pensando, «un día de estos quizás tenga problemas con algún novio que yo no haya visto, ¿cómo saber si ellas tienen novio?, cuanto quisiera tener una novia y enamorarme como cuando estaba con Mónica para no tener que mirar a toda mujer con deseo y poder pensar solo en una»,

cuando yo conocí a Astrid, le dije lo que pensaba así y que me alegraba haberla conocido pues desde entonces ya no miraba a otras mujeres y solo pensaba en ella, pero Astrid me respondió:

«José, los ojos son hechos para ver, yo no pasaré en la calle como un caballo con ojos vendados»…

Eso desmotivo mis ganas de ser fiel con ella.., pero creí en sus palabras de amor, aveces uno cree lo que quisiera que fuera cierto…, un error del cual ya aprendí.

2 Corintios 6:14 No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas?.

Los poderes psíquicos o sobrenaturales o sobrehumanos si existen de eso me consta, aunque yo no tenga ninguno, a menos no que yo sepa, sin embargo todo poder esta sujeto a Dios, el Creador es mas poderoso que cualquier poder creado.

Yo sospecho que en 1998, una calumniadora enemiga: Sandra, usó de poderes similares a los de Astrid, no me consta como en el caso de Astrid, pero tengo buenas razones para poder sospechar que así fue, porque Sandra preparó una emboscada contra mi en un lugar y a una hora en la que se me ocurrió estar a último minuto, el cual estaba fuera de mi rutina habitual, yo explico mis razones para especular esto en este vídeo:

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