Haz el bien mirando a quien.

Recuerdo una vez, cuando yo todavía era ignorante respecto al verdadero evangelio de Cristo, que yo vi a un tipo indigente sentado en una banca, yo llevaba conmigo unas mandarinas en mi mochila, me acerqué a él y le regalé una mandarina, y me alejé de allí, me senté un rato a descansar en una banca a unos 15 metros de donde estaba el indigente, para seguir mi ruta, ¿y que pasó?: yo estaba con un pantalón jean y con una camisa azul de manga corta, estaba con las piernas abiertas para que mis «gemelos» se ventilen pues era verano y yo había caminado mucho, entonces el indigente se acerca a mi con una navaja en la mano y asesta una puñalada en mi entrepierna por poco me pincha uno de mis testículos, por poco me pincha el huevo izquierdo!, el pantalón quedó con un hueco, la tela del pantalón a la altura de la entrepierna estaba estirada precisamente porque yo tenía las piernas abiertas, mientras yo estaba echado boca arriba en la banca con la cabeza recostada en uno de los mangos de la banca, yo me sentí muy indignado a causa de la malvada intención del loco menesteroso aquel que me había atacado, el quería atacar mi virilidad, mi órgano sexual masculino, es como si el hubiese tenido la intención la perversa intención de castrarme, y eso es totalmente imperdonable, yo tenía por aquel entonces 27 años, era el año 2002:

Yo me encendí de ira por la mala intención, pues para mi la mala intención cuenta para merecer el infierno, a ese loco yo no le había hecho ningún mal, al contrario quise ayudarlo y le regalé una mandarina, la cual el aceptó,  ¿y como me paga?, intentando destruir mi poder sexual, yo estaba furioso me puse de pie y el era mucho mas alto que yo, yo mido 1.77m, el loco medía como mínimo 1.85m, y tendría unos 35-40 años, y el estaba armado con una navaja y un palo de madera de escoba de un metro de largo aproximadamente, yo solo contaba con mi mochila y mis elementales conocimientos de Kung- Fu, (pues cuando yo tenía 14 años (1989), mi padre me matriculó a una academia de Kung – Fu, academia en la cual estuve solo un par de meses, pues yo tengo píes planos, así que nunca me pareció que yo pudiera llegar lejos, y demasiado entrenamiento me aburre  (pero esos conocimientos básicos me sirvieron para defenderme de muchos que odiaron sin motivo, incluyendo defenderme de uno de esos tres cobardes enviados por una mujer calumniadora para golpearme, algo que ocurrió en 1998 

La calumnia de Sandra

https://ai20.me/wp-content/uploads/2020/05/la-calumnia-de-sandra-y-mi-fe-en-la-justicia-la-verdad.pdf ), entonces, volviendo al tema del loco agresivo, le di una patada utilizando mi mochila azul como escudo, el loco me atacaba con su navaja y su palo de madera, yo lo rellenaba de patadas voladores, yo estaba furioso e indignado, (eso sucedió entre las avenidas 28 de Julio y las avenida Arequipa en Santa Beatriz, en Lima, aquí en Perú, frente a donde antes era el IDAT y ahora es la UTP, frente al parque de la reserva, en una isla central de la av. 28 de Julio), ante mis violentas embestidas, el violento loco iba retrocediendo varios metros peleábamos incluso en plena avenida avenida Petit Thouars, la luz estaba en verde los autos pasaban a nuestro alrededor, pero el loco y yo continuábamos nuestro enfrentamiento como si no hubiesen autos pasando, como si confiáramos que no seríamos atropellados, en nuestro cruzar la avenida peleando, llegamos a la acera del banco de la Nación, que estaba justo al frente de donde empezamos a pelear, y por fin logré darle un puñetazo y romperle el labio, no estoy seguro si una de las cicatrices de dientes en mi puño encaja con el diente del loco, o si fue en mis peleas con otros seres hostiles que empezaron las agresiones:

NO POR MI PROPIA FUERZA

pero el loco logró hacerme un rasguño con su navaja en el pecho, mi camisa azul a cuadros de manga corta se estropeó, el bolsillo se rompió y estaba manchado con mi sangre, me gustaba esa camisa, si el loco pudiera leer esto le diría: «maldito loco, ¿cuando me las pagarás?!, lo mismo digo por mi pantalón azul al cual tu le quitaste la estética! .»

haz el bien mirando a quien

La herida sangrante en mi pecho no me amilanó, yo consideraba a ese tipo un peligro común y quería no matarlo, pero si darle su merecido, le seguía haciendo retroceder y recibí un puñete suyo que también me rompió el labio, yo quería seguir golpeándolo, no me rendía, quería dejarlo en el piso, entonces se le cayó el palo de madera, y yo se lo arrebaté, pero el loco tomó mi mochila azul, entonces negocié con el maldito, «dame mi mochila azul y yo te devuelvo tu pedazo de madera», el loco tiró mi mochila al piso, yo la jalé con mi pie para no ponerme al alcance de su navaja luego la usé de escudo y le tiré al piso su palo de madera, y el loco indigente se alejó, la pelea fue espectacular, quizás las cámaras de seguridad hayan grabado el evento, no recuerdo que mes fue, pero me parece que era la segunda mitad de 2002, y había un policía que vio toda la pelea y no intervino, el me dijo: «Muy bien, esta bien que le hayas pegado a ese loco, el siempre agrede a la gente sin motivo.»

Conclusión la verdad es la imagen didáctica, el loco barbudo, de cabello largo y desalineado me recuerda al personaje de abajo: https://bestiadn.com/2019/08/18/el-culto-a-zeus/

EstufinalZeus-yotedestruC3ADnoconmipoder-sinoconelelpoderdelquetecreC3B3atiyami

La historia de los cuatro niños y el adolescente hostil.

HumillaraSatanasenunplacer

eldiavenciC3B3alanoche

Hay maldición para todos los que a la oscuridad llaman “la luz” o  a la luz llaman “la oscuridad” (Isaías 5:20-25).

“Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante de Jehová, delante de Dios (no delante del Cordero!). “¿Que son las copas con las oraciones de los santos? (Apocalipsis 5:8)

https://ai20.me/wp-content/uploads/2020/05/el-juicio-anti-pedofilos.pdf – El juicio anti pedofilos

Si Dios pudiese venir como un hombre mortal, el obedecería sus propios mandamientos, el buscaría a Dios y encontraría la vida eterna, la inmortalidad, además Dios destruiría a todos sus enemigos, ¿no es maravilloso?

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